La Moral ( ese árbol que da moras)

La Moral / La Doble Moral

Iniciemos por el principio, es decir, por la moral, toda sociedad crea su propia moral de acuerdo a su ideología, religión o estratificación social de las cuales han desprenderse normas, leyes, prohibiciones, derechos, principios, valores e ideales que van delineando y moldeando la conducta de los miembros que componen su tejido social, son los comportamientos que se consideran valiosos o que garantizan la paz y armonía en las relaciones sociales así con su ayuda podamos distinguir lo aceptable de lo no aceptable, lo deseable de lo no deseable, el bien del mal, serían los parámetros que me dicen cuando estoy actuando de manera incorrecta con respecto a mi y a los demás.

Ante la duda en una situación determinada, por ejemplificar: “Quedarme con el cambio del mandado”, la moral actuaría de la siguiente manera:

  • Robar es malo
  • La honestidad es recompensada
  • Un hombre bueno “no se queda con el cambio del mandado”.
  • Devolver el cambio me hace una persona responsable
  • No debo engañar a mis padres
  • Mi actitud “responsable” y “buena” será recompensada
  • Debo ser un buen hijo y no robarme el “cambio del mandado”

Estas son algunas de las respuestas que cruzan por nuestro cerebro cuando dudamos si devolver o no el cambio del mandado, estas respuestas son fruto de la moral, de la educación que nos han dado nuestros padres, maestros, sacerdotes o demás figuras de autoridad, con el fin de que seamos “buenos”. Existen valores que sostienen dichas respuestas, los cuales son:

  • La honestidad
  • La responsabilidad
  • La verdad
  • No robar
  • No mentir

Esos son los ideales o actitudes que buscan fomentar en nosotros para evitar dudas o confusiones con respecto a realizar lo “correcto”.

¿ Entonces dónde esta el problema de la moral?, ¿ Esta muy claro, o no?, ¿Cualquiera puede cumplir con esos valores sin dudar de ellos, o no? Se supone que no, pero seamos “honestos” estos valores ya no surten el efecto deseado, ya no son tan atractivos como antes, ya no nos mueven a actuar conforme a ellos, sino por el contrario en detrimento de los mismos, en el caso descrito, no solo no regreso el cambio, sino que invento una historia fantástica que justifica la desaparición de “todo” el dinero para el mandado( un robo, un secuestro express, abducción alienígena, etc.,) en beneficio mío. Tal vez resulte muy burdo el ejemplo del cambio del mandado, pero ahora imaginen esa misma situación pero a nivel corrupción, se encuentran en juego los mismos valores, solo que las consecuencias van más allá del monedero de nuestra progenitora, sino a nivel social, institución. Si de pequeño se clavaba el cambio del mandado, que podemos esperar de un ejecutivo bancario con esa infancia y con miles de millones a su disposición, supongo que el éxito y la acumulación de bienes materiales justifican estas actitudes que rompen con la moral ¿ Cómo ocurre esta inversión de actitudes y acciones?

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