Menores ejercen sexoservicio en 60 zonas de Acapulco.

Misael Habana de los Santos.

En La Jornada, Pág. 31, 4 de agosto de 2003

Para algunos menores, el sexoservicio los ha trasladado del camino de la sobrevivencia a paraísos artificiales. Hay quienes tienen la ilusión de terminar la secundaria “y si antes me encuentro un gringo que me lleve al otro lado, me voy”. Otros dicen que varios restauranteros ricos y famosos fueron como ellos, por lo que siguen sus pasos para alcanzar el éxito y “tal vez Dios nos ayude”.

El programa estatal de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) reporta que en la ciudad existen 60 puntos donde se ejerce la prostitución infantil, entre ellos el zócalo, las playas y los centros comerciales. Quienes la ejercen suelen dedicarse a la mendicidad pero también pueden ser meseros, lustradores de calzado, arrendadores de motos y caballos, masajistas, vendedores  ambulantes.

Miguel López Sotelo, coordinador del programa Combate a la Pornografía y la Prostitución Infantil del DIF, asegura que el “problema” no sólo se manifiesta en zonas urbanas y turísticas de Acapulco y Zihuatanejo, sino en municipios como Tlacoachistlahuaca –zona amuzga de la Costa Chica- y en grandes poblaciones, entre ellas Chilpancingo e Iguala.

Estudios realizados por la dependencia indican que la prostitución infantil, considerada delito grave, se ha extendido de la zona turística de Acapulco a colonias suburbanas, como ciudad Renacimiento, Zapata, Coloso y Sinaí, principalmente en las terminales de autobuses y camiones que comunican con la zona rural del municipio.

López Sotelo agrega que los niños prostituidos son indígenas provenientes de la Costa Chica, amuzgos y mixtecos de los municipios de Xochistlahuaca y Tlacoachistlahuaca, pero también de otros grupos sociales.

Un trabajo realizado por estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional en Acapulco, todos maestros de primaria, indica que pretender reducir la práctica de la sexualidad temprana en los grupos marginados, como las poblaciones indígenas y los grupos afroamericanos que habitan la Costa Chica, es un error y tal vez una actitud racista.

El estudio concluye que los niños de este puerto y de las dos Costas llevan una vida sexual activa inclusive antes de iniciar los estudios de secundaria, actuación que se manifiesta con juegos, expresiones y agresiones entre los escolares, donde el papel de la institución educativa no contribuye adecuadamente a brindar una educación sexual.

Raúl es uno de decenas de menores que en la zona de las rocas, en playa Condesa, prestan sexoservicio a los turistas. Vive con su familia en la colonia Alta Progreso.

Tuvo a los 12 años su primera experiencia sexual con un vecino de la misma edad. Un año después vino a playa Condesa invitado por otro amigo y desde entonces trabaja en este lugar. Reúne a veces hasta 500 pesos al día, “cuando más mal me va me llevo 150 pesos, hay días, los menos, en que me voy en blanco” dice.

Ahora, a sus 15 años, producto de la natación y las carreras en la playa, ha desarrollado un físico que lo hace parecer un poco mayor y “desde hace dos años con lo que gano me he comprado tenis , chanclas, playeras y bermudas. Voy a terminar la secundaria y si antes me encuentro un gringo que quiera, me voy para el otro lado”.

Otros de sus compañeros dicen que varios restauranteros ricos y famosos fueron como ellos, por lo que siguen sus pasos para alcanzar el éxito ; “tal vez Dios nos ayude”.

En abril pasado, la Policía Federal Preventiva (PFP) inició detenciones de homosexuales presuntamente pederastas. La acción, básicamente contra estadunidenses y canadienses, fue calificada de ilegal y homofóbica por los dirigentes gays Alberto Mogollón Serna y Francisco Viruel.

Sin manifestarse contra la persecución de la prostitución infantil, actividad que condenan, denunciaron la existencia de tabledance donde se prostituye a mujeres menores de edad que obtienen su credencial de elector del Instituto Federal Electoral con actas de nacimiento falsas que se venden en el Registro Civil al mejor postor.

Reclamaron a la PFP acciones contra los infractores heterosexuales que tienen relaciones con mujeres menores de edad. Hasta el momento no ha sido detenido ninguno, ni siquiera se ha realizado supervisión en los antros señalados y en áreas de la Condesa donde por las noches se puede ver a decenas de menores de edad que se dedican al sexoservicio, dijeron.

“mi trabajo es agradable”

María es de Guadalajara, Jalisco, tiene 14 años y es sexoservidora. Su cuerpo es el de una mujer mayor, de buen ver. Todas las noches, después de las 10, se coloca en la costera Miguel Alemán, cerca del monumento a la Diana, “pa’ ver que cai”.

Duerme de día y trabaja de noche. De lo que obtiene paga renta, se compra ropa, perfumes, envía dinero a su madre que vive en Guadalajara y le da a la policía para que no la moleste.

“En Acapulco me la he pasado bien. Mi trabajo es agradable, a veces con algunas broncas, pero estoy contenta y me gusta mucho el mar”. Dice que antes de trabajar en la calle lo hizo en el bar El Sombrero, donde parte de su rutina era bailar en el tubo, hacer table y sexo oral a quien se lo pidiera o “de lo que fuera” a quien pagara, pero tenía que dividir sus ganancias con el dueño del lugar. Por ello buscó la calle como otras menores que han pasado por la misma experiencia.

Franciscano entre supuestos pederastas.

En abril, en su campaña contra la prostitución infantil, la PFP detuvo al sacerdote franciscano José Guadalupe Boria de Borbón, a quien acuso de abusar sexualmente de dos niños y sumó a la lista de 18 presuntos pederastas asegurados y sujetos a proceso judicial por el mismo delito que se encuentran recluidos en el penal.

El delegado en Acapulco de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Efrén Suástegui Mayo, informó que detuvieron “al padre Borja” por los delitos de prostitución infantil y pornografía en agravio  de dos menores, según la averiguación previa TAB/AED/196/03.

El franciscano, quien lleva 24 años de radicar en el puerto, dijo en su defensa que en ese periodo se ha dedicado a ayudar a niños y adultos que carecen de hogar, alimento y ropa, hecho que “les consta” a los acapulqueños.

En le incremento de la prostitución infantil en este puerto guerrerense hay otros factores que inciden, como la explotación laboral, pues en esta zona la mayoría de menores ejerce trabajo informal, más que en centros urbanos como el Distrito Federal y Guadalajara.

De acuerdo con el estudio 100 ciudades y conteo, en 2002 el puerto contaba con 3 mil 341 menores trabajando en diversas actividades, de los cuales la mitad son niñas, que en playas y en el zócalo de la ciudad expenden artesanías y golosinas, o de plano se dedican a la mendicidad controlados por adultos.

Según el programa internacional para la erradicación del trabajo infantil 2002, “en Acapulco algunos restaurantes ubicados en la playa emplean niños de 7 a 12 años para que atraigan clientes y cobran exclusivamente una comisión sobre las bebidas que consumen”.

El DIF municipal tiene programas para atender a estos niños que trabajan o viven en la calle.

Psicólogos y trabajadores sociales de esta dependencia realizan recorridos nocturnos en sitios claves para ayudar a los infantes que se drogan o se prostituyen para obtener dinero y comprar chemo.

El padre de Ricardo es limpiabotas, le enseño el oficio y lo trajo a los 12 años a trabajar en el zócalo. Aunque a sus 15 años ya es papá, no vive con la madre de sus hija, sino en la casa de sus padres, en Ciudad Renacimiento.

Antes les daba a sus padres todo el dinero que sacaba del boleo, 150, 200 y hasta 300 pesos, dependiendo del día. Aunque menor de edad, desde hace algún tiempo se ha independizado del padre y sólo le otorga lo correspondiente a la renta de la silla.

Ricky, como le dicen sus compañeros con quien comparte no sólo el oficio, sino edad, gustos y aficiones, descubrió que aceptando invitaciones de sus clientes ganaba mucho más dinero y desde entonces “se acuesta” con hombres que le pagan entre 300 y 500 pesos.

Los boleros están coordinados entre sí. Cuando uno no puede cumplir una invitación, envía a otro. Sólo cierra el Kiosco y se va a cumplir con su otro trabajo que les da mayores recursos que la limpieza del calzado.

Ricky dice que los domingos, o cuando no hay mucha chamba, se va con sus cuates, los otros boleros, a “ligar” a playa Condesa, donde se gana mejor.

Después de la detención de los 18 sacerdotes pederastas, la mayoría extranjeros, el arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, sostuvo que en el puerto existen más bandas dedicadas a la prostitución y pornografía infantil y felicitó a los cuerpos policíacos por los operativos para detener a los que promueven el llamado “turismo sexual”.

“Creo que es una acción que desde hace mucho tiempo la debían de haber hecho. Pero qué bueno que ya la iniciaron, porque no es la única banda, porque se ve que es una banda muy bien organizada”, indicó.

Aguirre Franco expresa que en Acapulco “aterrizan” jóvenes y niños que se han escapado de sus lugares de origen “y andan buscando trabajo entre comillas, porque quieren que alguien les dé dinero para subsistir. Entonces, hay muchos niños que se escapan de sus casas y tenemos que estar pendientes de resolver la problemática de estos muchachos que van a caer en las redes de la prostitución infantil”, concluye.

Publicado por eticadiaria

Reflexionando desde la realidad y para la realidad, una mirada a la Filosofía sin la exquisitez del lenguaje que nos aleja de la realidad

Un comentario en “Menores ejercen sexoservicio en 60 zonas de Acapulco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: