Me duele, por lo tanto existo

El dolor como la conciencia de mi existencia

El dolor es el camino de la conciencia. Y es por él como los seres vivos llegan a tener conciencia de sí.

Miguel de Unamuno. El sentimiento trágico de la vida

¿Suena trágico no es así? Que el dolor defina mi existencia, me proporcione un ser, un cuerpo que de lo contrario (al no percibir dolor) no sabríamos apreciar, cuidar, nutrir.

Solo cuando algo me duele soy consciente de su existencia, mi cuerpo, las reacciones al frío , al calor, la sed, el hambre son los momentos en que me percibo, de igual forma el dolor y el deseo.

Para desgracia de los racionalista que aún pugnan por definirnos como entidades racionales, nuestro cuerpo es nuestro habitáculo.

No caigo en cuenta de mi cuerpo hasta que una parte del mismo “duele”, llámese musculo, hueso, ojo, neuralgia, incluso algo tan nimio como una uña enterrada.

Parafraseando al maestro Cioran solo hasta que nombro la enfermedad me apropio de ella o mejor aún solo en la medida en que reconozco su nombre y sus efectos caigo en cuenta de mi finitud.

Podría decirse que solo echamos en falta la salud cuando nos encontramos enfermos, ¿será por eso que nos cuesta tanto llevar una vida sana en todos los sentidos del término?

( ¿Y ahora que oscuros afanes te llevan a abordar este tema? ¿Vas a denostar a la medicina? No dejas de crear enemigos en todos lados, tas mal mi chavo, muy mal. Mi otro Yo preocupado por su siguiente visita la médico)

En qué momento empezamos a cuidar nuestra dieta, cuando el primer infarto llega, cuando la diabetes nos afecta, cuando colesterol y trigliceridos suben.

Es decir que solo en la medida en qué “me duele” soy consciente de mi cuerpo y sus necesidades, mientras no duela, ni moleste seguimos envenenándonos ( licor, drogas, comida chatarra, café, todo aquello que nos gusta, en exceso, nos daña) y aceptemoslo nos encanta todo lo que a la largo nos llevara a una enfermedad.

En el texto de Miguel de Unamuno, El sentimiento trágico de la vida, el autor enuncia que el axioma cartesiano de “Pienso, luego existo”, debería cambiarse por: Me duele, luego existo.

( Eso si lo creo, tú dueles con tanto desvarío filosófico que busca socavar a esta bonita realidad de Instagram, Tik tok y selfies, San Narciso te va a castigar por hereje, vas a ver. Mi otro Yo necio a denunciarme a las deidades del internet).

Es como lo que nos dice Epicuro con respecto al placer, cuando deseamos, lo hacemos sobre lo que nos falta, lo que no tenemos, a mayor distancia del “objeto / sujeto” de nuestro deseo, es mayor nuestro dolor, pero es solo así que caemos en cuenta que nos falta “algo”.

La poesía, el amor no es sino la tangibilidad de lo que anhelamos y deseamos.

El deseo como una ausencia, el dolor como un recordatorio del cuerpo que habitamos ( que mal utilizamos)

¿Será que somos la suma de nuestras ausencias ( amor, salud, compañía)?

La salud (tanto física, mental y espiritual) son conceptos que se nos escapan, sacrificamos nuestra salud por lo que creemos valioso el trabajo, la familia, un partido político, una religión, es como dice ese dicho de los deportistas: No pain, no gain (algo así como sin dolor no hay ganancia en guajiro coloquial).

Todos huimos del dolor, ya sea físico o emocional, pero al final nuestros esfuerzos por vivir nos terminan acercando a esa realidad en que el dolor nos define como seres humanos.

El arte de insultar II / Arthur Schopenhauer

La felicidad

Hay un solo error innato: creer que estamos aquí para ser felices. p. 85

Toda satisfacción – comúnmente conocida por felicidad -es, en el fondo y esencialmente negativa, nunca positiva. p. 85

La vida toda es un testimonio de que la felicidad humana está destinada al fracaso o a ser desenmascarada como una ilusión. p. 85

Filosofar con mente estrecha

Oír cantar a una persona ronca o ver bailar a un tullido es penoso; pero presenciar cómo filosofa una mente estrecha es insoportable. p. 88

La filosofía como profesión

El camino hacia la verdad es lago y escarpado, y nadie que lleve plomo en los pies podrá remontarlo; más bien se requiere tener alas para hacerlo. De ahí que yo sea partidario de que la filosofía deje de ser una manera de ganarse la vida; como ya lo habían reconocido los antiguos, la majestad de sus aspiraciones no se compagina con un fin crematístico. No hay porqué mantener en cada universidad a unos cuantos charlatanes insulsos para que les arruinen de por vida a los jóvenes el gusto por la filosofía. p. 89

El hombre, un depredador controlado

Es preciso leer historias de crímenes y descripciones de situaciones anárquicas para entender al hombre desde el punto de vista moral. Esas miríadas de seres humanos que, ante nuestros ojos, se congregan y realizan tratos pacíficos los unos con los otros deben ser vistos como tigres y lobos cuyas fauces están controladas por un fuerte bozal. p. 106

El hombre, un muñeco

A veces me sorprendo a mi mismo hablando con los hombres como un niño con su muñeco: el niño sabe que el muñeco no lo comprende, pero a través de un consciente y agradable autoengaño obtiene la alegría de comunicarse con alguien. p. 107

El hombre, un veneno

Los llamados seres humanos con escasas excepciones, no son otra cosa que sopas con arsénico. p. 108

La lectura

Leer significa pensar en cabeza ajena, en lugar de hacerlo con la propia. p. 131

Exigir que un individuo recuerde todo lo que ha leído es como pedir que todavía lleve dentro de sí todo lo que ha comido. p. 132

La masa

La multitud tiene ojos y oídos , pero no mucho más; a lo sumo una paupérrima capacidad para juzgar, e incluso escasa memoria. p. 137

El matrimonio

El género femenino lo exige y lo espera todo del masculino, a saber, todo lo que anhela y necesita. El masculino le pide al femenino, en principio y fundamentalmente, sólo una cosa. De ahí que haya sido necesario crear la institución según la cual el género masculino puede obtener la sola cosa que pide, a cambio de asumir el cuidado del todo, incluyendo el cuidado de los hijos surgidos de la relación; en esta institución se cifra el bienestar de la totalidad del género femenino. p. 137

Casarse sólo “por amor” y no lamentarlo enseguida, es más, el mero hecho de casarse, es como meter la mano en un saco, esperando sacar a ciegas una anguila entre un montón de serpientes. p. 138

Casarse consiste en hacer todo lo posible para provocarse asco mutuamente. p. 138

Los matrimonios felices, como bien se sabe, , son escasos. p. 138

Tres plagas

Tres plagas

Al mundo lo amenazan tres plagas, tres pestes. La primera es la plaga del nacionalismo. La segunda es la plaga del racismo. Y la tercera es la plaga del fundamentalismo religioso. Las tres tienen un mismo rasgo, un denominador común: la irracionalidad, una irracionalidad agresiva, todopoderosa, total.

Ryszard Kapuscinski, El Imperio, p. 264.

¿Error? ¿Alarmismo? ¿Paranoia? Podemos asegurar con certeza que el maestro Kapuscinki no se equivoco en sus apreciaciones, esta cita se encuentra en su texto sobre el proceso de desintegración de la URSS en las naciones que la conformaban. Estamos hablando de los años ochenta donde el pudo prever con asombrosa nitidez lo que nos aguardaba. Sin saberlo nos indicaba las plagas que se avecinaban, que hasta la fecha son la raíz maligna de los conflictos actuales, diseccionemos su profecía.

Nacionalismo

Al fin de la Guerra Fría, la descomposición del bloque soviético y sus satélites nos trajo el surgimiento de una serie de nacionalismo en los países otrora forzados a convivir bajo una identidad artificial. La Yugoslavia desmembrada es el mejor ejemplo de ello, viejos rencores afloraron: croatas, serbios, bosnios, musulmanes, cristianos, limpiezas étnicas, campos de concentración, violaciones de mujeres, fosas comunes, desplazamiento de grupos étnicos. Europa enmudeció y dejo como antaño correr la sangre. El genocidio de Ruanda, las revoluciones de terciopelo en las ex repúblicas soviéticas, la ascensión de nacionalismo contra las minorías (provenientes de África, Levante, los conflictos de Afganistán, Irak, Siria) que invadían Francia, Alemania, Inglaterra, España, migración no deseada ya sea por el color de su piel, su idioma o su religión. En Estados Unidos los movimientos de supremacía blanca que tuvieron su culminación en hacer “America great again” de Donald Trump. (¿Qué haces insensato? ¿Acaso perdiste la poca cordura que tenías? ¿Por qué ver hacia el pasado? Tan bonito que es ignorar de dónde venimos, anda abre una cuenta de instagram e inunda el ciberespacio de selfies en lugares exóticos o baila al ritmo de Tik Tok para deleite de los likes, pon tu mira en lograr un millón de amigos en el Face y olvida tu filosófica amargosidad…Mi otro Yo apelando al Narciso que llevo dentro para dejar de escarbar en el pasado).

Racismo

Desde siempre tenemos la “muy humana costumbre” de odiar al que no es como Yo, al que su piel, su color de cabello, ojos, estatura distingue como distinto a mi. ¿Por qué en vez de entender, asimilar, dialogar buscamos el odio y la violencia? Ese atávico temor a lo diferente en un mundo multicultural y plural es anacrónico, pero aún así, la Realidad nos demuestra lo equivocado que estamos, por creer que progreso rima con tolerancia. Baste para ello los movimientos antiinmigrantes, la cultura racista Estados Unidos, Black Lifes Matter, asesinatos de personas con otro color de piel o raza, latinos, africanos, árabes, orientales.

La nación aria, proud boys, maga, milicias, qnon, surgimiento de movimientos racistas en España, Francia, Inglaterra

Anders Breivik en Noruega y su asesinato masivo para proteger a los “blancos” ante la amenaza musulmana. Dylan Roof matando feligreses afroamericanos en una iglesia en Carolina del Sur. El resurgimiento de los viejos odios gracias a mister Trump.

(Definitivamente nos van a cancelar la USA visa si sigues tirando piedras tras la barda, no creas que la embajada del supremo hermano no tiene en su no flight list, por tus diatribas / fatwas, ¡Bendito Alá que nadie lee tus desvarío! Mi otro Yo preocupado por su green card para ir de shooping al otro lado de la frontera.)

Fundamentalismo religioso

De igual forma, hemos sido muy ingenuos al “creer” o “pensar” que hoy día la religión nos uniría, que ya no se invocaría el nombre de Dios (con sus su múltiples alias) para odiar, esclavizar o matar a quienes no profesen la misma noción sobre lo divino.

Cristianos fundamentalistas contra todos los que no sean blancos, cristianos y americanos, Chitas versus sunnitas, ISIS y su califato bañado de sangre infiel, los atentados suicidas para volver a crear con ayuda de Alá y sus mártires, ese nuevo Imperio, donde las minorías pueden ser esclavizadas, tratadas como botín de guerra ( Las mujeres yazidíes como moneda de intercambio para los comandantes de ISIS en Irak y Siria), los talibanes y la sharia retornando como los ganadores de esa inútil guerra del “Imperio”.

Los intentos de atacar los derechos de todos aquellos que no son “cristianos” en diversos zonas del globo con influencia fundamentalista, sus intentos por hacernos entrar ( a fuerza de balazos, coacción, terror psicológico) en su bendito redil.

( ¡Otra vez nos van excomulgar! ¿Es que no puedes hacer algo más provechoso como vender mariguana afuera del metro o falsificar pasaportes? Eso de leer es malo para la salud mental, mira lo que anida en tu mente, muy mal, en penitencia deberías ir a la basílica a bailar para Lupe en vez de andar de hereje. Mi otro Yo temeroso como siempre de no poder entrar al cielo).

Tres plagas que crecen, que se agazapan, que mutan y se confunden con nuestra caótica vida, aprovechan nuestros miedos para llenar sus arcas de dinero y seguidores, No hay sino evitar su proliferación en nuestra vida, ya que de lo contrario el futuro se vislumbra no solo sombrío sino una gran cárcel regida por la terror, sino lo creen lean la historia que nos trajo hasta aquí.

Compañeras

Compañeras…

Ya tomaron las escuelas,
las calles,
Ya con su ausencia se hicieron presentes.

Compañeras…

¿Cuándo asaltaran la inexpugnable fortaleza del machismo?

La mente masculina…
Donde se guardan los estereotipos,
donde se esconde la misoginia,
la solidaridad varonil que se junta no para hablar de mujeres sino de carne,
donde habitan esos impulsos asesinos,
donde se incuba el feminicida.

¿Cuándo compañeras?

Sus hijas,
sus nietas esperan que ustedes marquen el camino,
que reinventen el concepto humano,
que nos incluya a todos.

¿Cuándo compañeras?

Cuídame

¡Cuídame…!

De mis decisiones,

de escoger volver con mi verdugo,

de perdonarlo una y otra vez.

De no aprender de los moretones y los huesos rotos,

de no aprender de ser violada,

de no aprender de sus celos homicidas.

¡Cuídame te exijo…!

De que a pesar de las humillaciones y maltratos

regresar a su lado.

Cuídame de mi erróneo concepto del amor.

de decidir volver con él.

Cuídame de no huir para siempre de él…

Cuídame de mi baja autoestima…

Cuídame del que dirán…

Cuídame de los estereotipos que asolan mi mente…

¡Cuídame de mi…!

El arte de insultar/ Schopenhauer

La adquisición de libros

¡Que bueno sería comprar si juntos con ellos si pudiera comprar el tiempo para leerlos! Pero casi siempre se confunde la compra de los libros con la adquisición de su contenido. p. 38

Los amigos

Los amigos se precian de auténticos; los enemigos lo son. p. 40

El amor en tiempos de epidemia

La sífilis tiene una influencia mayor de lo que pudiera pensarse en un primer momento, pues tal influencia es no sólo de naturaleza física, sino también moral. Desde que la aljaba de Amor también lleva dardos envenenadas, un elemento extraño, hostil e incluso diabólico se ha introducido en la relación entre los sexos, imbuyéndola de una desconfianza siniestra y terrible. p. 42

El amor sexual en el hombre y la mujer

El hombre tiende por naturaleza a ser inconstante en el amor, así como la mujer se inclina a la constancia. En el hombre, el amor disminuye sensiblemente en cuanto ha sido satisfecho, y casi cualquier otra mujer lo excita más que la que ya posee: añora la variedad. En cambio,el amor d ella mujer empieza a crecer desde ese mismo instante. Esto es consecuencia de la finalidad de la naturaleza, que está orientada hacia la conservación de la especie y, por lo tanto, a multiplicarla todo lo posible. El hombre puede, a saber, engendrar hasta cien niños al año, si tiene a su disposición otras tantas mujeres; la mujer, en cambio, aunque tuviera un número similar de hombres, no podían dar a luz a más de uno ( si se prescinde de los casos de partos múltiples). Por eso, él siempre está buscando otras mujeres, mientras que ella se aferra a uno solo; pues la naturaleza la impulsa, de manera instintiva y sin reflexión alguna, a preservar para sí al sosten y al protector de su futura prole. p.43

Aprender de memoria

Ya los niños, en lugar de hacer el esfuerzo por entender un asunto, tienen la desdichada tendencia a conformarse con palabras y aprendérselas de memoria, para arreglárselas luego como puedan cuando las necesiten. Esta tendencia permanece luego y convierten el saber de muchos eruditos en pura habladuría. p. 44

Coito y embarazo

El coito es principalmente asunto del hombre, el embarazo, sólo de la mujer. p.56

El color blanco de la piel

Permítaseme exponer aquí, de pasada, mi creencia de que la piel blanca no es connatural al hombre, sino que éste tiene por naturaleza la piel negra o marrón, como nuestros antepasados, los habitantes de la India; que, por lo tanto, la naturaleza jamás dio a luz hombre blanco alguno; que la raza blanca, por mucho que se hable de ella, no existe;  y que un hombre blanco no es más que un hombre pálido. Forzado a emigrar hacia el norte, donde solo podía sobrevivir como las plantas exóticas y donde, al igual que estás, necesitaba de un invernadero, el hombre, con el correr de los siglos, empalideció. p. 57

Dios como creador

Si un Dios creó este mundo, no me gustaría ser ese Dios: las miserias del mundo me partirían el alma. p. 70

El erudito

Para quien estudia con el propósito de comprender las cosas,  los libros y las investigaciones son menos peldaños de una escalera con la que se asciende hasta la cima del conocimiento: en cuanto un peldaño ha permitido ascender un paso, hay que abandonarlo. La mayoría de la gente, en cambio, estudia para llenar su memoria y no utiliza los peldaños de la escalera para ascender, sino que los desmonta y se los echa al hombro para llevárselos, alegrándose del creciente peso de su carga. Permanecen siempre abajo, ya que sostienen aquello que debería sostenerlos a ellos. p. 74

Nuestras escuelas

Contemplando la multitud y variedad de centros para enseñar y aprender, así como la aglomeración de alumnos y maestros en ellos, se diría que el género humano valora mucho el conocimiento y la verdad. Pero las apariencias engañan. Los primeros enseñan para ganar dinero, y no persiguen la sabiduría, sino el brillo y la fama que ésta les procura; y los segundos no aprenden para adquirir conocimientos y entender, sino para poder hablar tonterías y hacerse de un hombre. p. 79

Nuestra existencia

A nada se parece tanto nuestra existencia  como al resultado de una falta  y del disfrute punible de los instintos.  p. 82

La fe

La fe es como el amor: no se le puede obtener por la fuerza. p. 84

Fe y saber

La fe y el saber no se llevan bien dentro de una misma cabeza: son como un lobo y una oveja encerrados en una misma jaula, donde, por cierto,  el saber  hace las veces del lobo  que amenaza con comerse a su vecina. p. 84

El saber está hecho de un material más duro  que la fe, de manera que, cuando ambas chocan , está última es la que se resquebraja. p.84

Desprogramación masculina

Para no perder la costumbre y meterme en donde nadie me llama o invita, voy a adentrarme en un escabroso tema, en este caso tratar de dilucidar las raíces de la violencia masculina, ese patriarcado que daña las relaciones humanas entre los masculino y el resto de los géneros, los cuales subordina o agrede en la medida que se siente “agredido” o “socabado”, por esa realidad que hace tambalear sus cimientes, así que vamos organizando nuestra “excavación” de lo masculino.

¿Qué constituye el El Sistema Operativo masculino? ¿ Qué define a lo masculino?

(¿Qué haces insensato? ¿atacar al patriarcado? ¿revelar secretos tan celosamente guardados? ¿ has perdido la poca razón que conservabas?  ¿Darás munición al enemigo que nos busca socavar? ¡Esto no es fuego amigo es traición! Tan van a revocar tu credencial de hombre, macho, varón, masculino, yo me deslindo y pinto mi raya…Mi otro Yo que se desmarca para no incurrir en la ira del patriarcado.)

Ok, hagamos una lista de lo que Yo considero nuestro sistema operativo, los conceptos en los cuales recae lo masculino:

¿Qué se espera del hombre?

– Sepa tomar decisiones

– El es el responsable por la familia ( sabe que es lo mejor para “su familia”)

– Fuerza (la fuerza física para “proteger y atacar” a lo que él cree que son sus enemigos)

– Conocimiento ( infalible, incuestionable)

– Triunfador ( se le inculca la búsqueda de gloria, ser el mejor)

– Llevar sustento a casa ( cazar mamut, ya sea en especie, dinero o espiritual)

– Negar debilidad, sentimientos ( no mostrar debilidades impropias de su sexo, emociones y sentimientos)

– Ser macho alfa ( es el líder la manada, el gorila de pecho plateado)

– Líder de la familia ( como lo dice el holly book, San Pablo)

– Orden en casa ( su presencia es garantía de orden en su entorno)

– Controlar todo ( sexualidad, creencias, educación, premios y castigos)

Esto es según su servidor lo que nos inculcan al formarnos (¿deformarnos?) como diría mi otro Yo, Hombre, macho, varón y masculino. No es una lista completa, pero a mi parecer son “nuestros rasgos definitorios”.

¡ Blasfemia! ¡hereje! ¡Jebuz te va a castigar! ¡ Se te va secar la mano por alzarla contra el masculino creador del Universo! ¡Puras fakes news! ¡ Y para colmo me citas! Te espera una demanda por difamación y usurpación de funciones, sabrás de mis abogados y de los golpeadores pagados que tocaran tu puerta un día si y otro también….Mi otro Yo se apanica con lo escrito y busca coaccionarme con el infierno legal.

Al sufrir una crisis ( virus femenino según mi otro Yo) que se rebela contra él, por su incapacidad para cumplir con su rol masculino ( no cumple con lo que le dijeron que debía ser y hacer) no sabe cómo asumir su fracaso y ante ello reacciona con violencia para atacar o eliminar aquello que le recuerda su fracaso o se torna peligroso para su masculinidad programada social y culturalmente ( mujer que trabaja, que toma las riendas de su sexualidad, que piensa por si misma, que gana más que él). En casa “mamá” le dijo cómo debía ser, “papá” lo hacer ser masculino.

Pero es la influencia femenina ( ¡Canijas todas menos mamá! ) lo que lo define.

Como hombres carecemos de los mecanismos psicológico, emotivos y emocionales necesarios para enfrentar el fracaso, la frustración y la derrota del proyecto vital que implica un matrimonio, un noviazgo o una pareja ( perder el trabajo, perder autoridad , perder su capacidad sexual, perder control sobre su destino= culpar a la mujer, no así mismo o a su entorno).

La programación masculina se forma en casa en la asignación de roles, los juegos, la educación emocional y sentimental de la social, que se espera de él.

La educación ( en casa, en el entorno, en la escuela) atenuá o acentúa las respuestas violentas ( físicas, psicológicas, económicas). Si mi padre golpea, engaña y humilla a mi madre, se torna “normal” e “inherente”a su masculinidad, así mismo si su entorno social, la violencia contra la mujer es “cotidiana”, lo asume como “natural”, la religión no ayuda puesto es el patriarcado espiritual que le confirma su calidad de superior ante lo femenino.

¡Judas! Nos vendes por 30 monedas, bitcoins o dólares de las féminas socavadoras del orden natural de las cosas. ¿Qué culpa tenemos de tus fracasos emotivos? ¿es venganza contra ese Edipo que llevas dentro? Voy a empezar a juntar firmas para un acto de fe, de seguro el maligno o Lilith ( !ese modelo fallido de lo femenino¡) han de ser tus patrocinadores, verás como te quemamos en prime time….Mi otro Yo que amenaza con el infierno vía pago por evento.

No es tan sencillo desprogramarse, pues se necesita ser consciente de ello para poder subvertir el orden programado en nuestro ser.

!Ojo¡, No digo que la programación masculina es una manera de justificar su actuar violento, es como decir que su promiscuidad sexual es normal dado que es “hombre” y no puede decir que no a su sexualidad programada para “reproducirse”.

Buscar ayuda, no se encuentra en nuestro sistema operativo, ya que es la regla número uno : Yo soy hombre y no necesito ayuda, justo por ser parte del género masculino, pedir ayuda es debilidad, ser hombre es no ser débil.

Así las cosas debemos cambiar, desprogramarnos, apretar ese botón de “delete” y empezar a construir nuestra identidad a partir de nueva mentalidad donde somos “humanos”, falibles, emotivos, emocionales, capaces de admitir que no lo sabemos todo, que perder el control de nuestra vida no implica ser violentos para recuperar el control, que es de humanos fracasar y aprender de ello.

Por vía de mientras renuncio a mi programación operativa masculina y trato de reprogramarme, solo necesito saber a qué dirección enviar mi carnet y carta de renuncia al patriarcado…

Se busca

Se busca

Se lama Jesús.

Lo llaman Mesías

No tiene oficio ni residencia.

Dice ser hijo de Dios, y también dice que bajó del Cielo para incendiar el mundo.

Forajido del desierto, anda alborotando aldeas.

Lo siguen maleantes, malhechores, malvivientes.

Promete el Paraíso a los miserables, a los esclavos, a los locos, a los borrachos y a las prostitutas.

Engaña al populacho sanando leprosos, multiplicando los panes y peces y haciendo otras magias y hechicerías.

No respeta la autoridad romana ni la tradición judía.

Ha vivido siempre fuera de la ley.

Lleva treinta y tres años huyendo de la sentencia de muerte que recibió al nacer.

La cruz lo espera.

P. 64-65, Espejos, Eduardo Galeano, Siglo XXI.

Morir de médico

Morir de médico

A principios del siglo diecinueve, Francia compraba, cada año, más de treinta millones de sanguijuelas vivas.

Desde hacía muchos siglos, los médicos sangraban a los pacientes, por sanguijuela o tajo, para liberar al cuerpo de la sangre mala. La sangría era el remedio que se aplicaba contra la neumonía, la melancolía, el reumatismo, la apoplejía, los huesos rotos, los nervios desechos y el dolor de cabeza.

La sangría debilitaba a los pacientes. Jamás se registró la menor evidencia de que hacía bien, pero la Ciencia la aplicó como curalotodo durante dos mil quinientos años, hasta bien entrado el siglo veinte.

Esta terapia infalible hizo más estragos que todas las pestes juntas.

  • Murió, pero curado- se podía decir.

p. 130, Espejos, Eduardo Galeano, Siglo XXI

Aventuras de la razón…

Aventuras de la razón en tiempos de cerrazón

Veintisiete volúmenes.

La cifra no impresiona mucho, si se tiene en cuenta los setecientos cuarenta y cinco volúmenes de la enciclopedia china, publicada pocos años antes.

Pero la enciclopedia francesa, l´Encyclopedie, marcó con su sello el Siglo de las Luces, que de alguna manera le debe su nombre. El Papa de Roma mandó quemarla y dictó la excomunión de quien tuviera algún ejemplar de obra tan blasfema. Los autores, Diderot, D´Alembert, Jaucourt, Rousseau, Voltaire y unos cuantos más, arriesgaron o padecieron cárcel y exilio para que su gran trabajo colectivo pudiera influir, como influyó, sobre la historia siguiente de las naciones europeas.

Dos siglos y medio después, esta invitación a pensar sigue resultando asombrosa. Algunas definiciones, entresacadas de entre sus páginas:

Autoridad: Ningún hombre ha recibido de la naturaleza el derecho de mandar sobre otros.

Censura: No haya nada más peligroso para la fe, que hacerla depender de una opinión humana.

Clítoris: Centro del placer sexual de la mujer.

Cortesano:  Se aplica a quienes han sido colocados entre los reyes y la verdad, con el fin de impedir que la verdad llegue a los reyes.

Hombre: El hombre no vale nada sin la tierra. La tierra no vale nada sin el hombre.

Inquisición: Moctezuma fue condenado por sacrificar prisioneros a sus dioses ¿Qué habría dicho si hubiera visto alguna vez un acto de fe?

Esclavitud: Comercio odioso, contra la ley natural, en el que unos hombres compran y venden a otros como si fueran animales.

Orgasmo: ¿Existe algo que merezca tanto ser logrado?

Usura: Los judíos no practicaban la usura. Fue la opresión cristiana la que forzó a los judíos a convertirse en prestamistas.

p. 166, Espejos, Eduardo Galeano, Siglo XXI

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